Historia del acueducto del barrio El Vergel.

 

Autor: Génesis Vélez Muñoz .

 
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Quebrada La Zorra, nace en la cordillera central en el alto de El Silencio, la cual se mantiene subterránea y llega a aparecer en la vereda Potrerito de San Antonio de Prado. Es la principal fuente de agua del barrio El Vergel.





Es importante considerar que la historia local es un factor prioritario para que los individuos de una comunidad se identifiquen con el territorio y sus bienes culturales; que aquellos puedan constituir una igualdad de la que aquí se mencionará como la conciencia colectiva.

Esta historia comenzó en el siglo XIX en una vereda antiguamente llamada Calle Nurango, con un personaje llamado Juan Francisco Álvarez “Pacho Guamo”, pionero del acueducto. Como Pacho era muy ingenioso, al observar cómo podría hacer para traer el agua hasta su casa y a las de sus vecinos, propuso un cambalache como ha de pensarlo por su espíritu comerciante de los arrieros antioqueños, cambiando una perra cazadora que tenía, para poder acceder a los terrenos por donde pasaba el agua, los cuales eran propiedad del señor Antonio Mejía, comúnmente llamado “Rochela”. Esto sucedió en el año de 1884, donde se hizo un pacto que quedó plasmado en una escritura, la cual tiene el sello de la República (anteriormente constaba 4 centavos sacar esta escritura).



 
 
Fuente: Archivo personal de José Ignacio Bustamante Saldarriaga secretario de la Junta de Acueducto entre los años 1965 y 2000.
 

Acta de acuerdo entre los señores Juan Francisco Álvarez y Antonio Mejía, año 1884.
Del cambalache se obtuvo el permiso para conducir el agua por toda la comunidad, dando prioridad a Antonio Mejía para que consumiera el agua que necesitara pero sin ensuciarla y dejándola correr, hasta llegar a la parte más abajo: la zona de La Manguala

Cuando el agua tenía inconvenientes de seguir su rumbo natural, la atravesaban por la calle en una zanja mejor conocida como acequia; allí los interesados tenían que hacerle constante mantenimiento, más que todo cuando llovía porque se llenaba de lodo, y eran las mujeres quienes recogían el agua y la dejaban asentar, para el consumo. Así fue que comenzó el acueducto desde tiempos remotos y se mantuvo por 83 años conducido por canoas de guadua.

En mitad del siglo XX, el Sñr Luis Rodríguez llamado el “Compa”, cuando llovía, subía caminando por el barrio recogiendo voluntarios para limpiar la bocatoma, la cual era rústica con un filtro solo para el lodo.

En el año de 1958 el padre Lorenzo Salazar, párroco de la Iglesia de San Antonio de Prado, con la colaboración de la Federación de Cafeteros de Antioquia se empezó a organizar el acueducto y la instalación de una escuela debido a que la vereda tenía la necesidad de crear un centro de educación primaria; sin embargo, aquella escuela construida en el año de 1965 no podía abrir sus puertas al público porque el señor Luis Cohollo, inspector de San Antonio de Prado nombrado por el Municipio de Medellín, demandó que no tenían agua potable ni alcantarillado. Fue así que se nombró un Comité especializado para esta obra, la cual se terminó en 1967. Las casas en sus solares tenían pozos sépticos, toda el agua sucia salía a la calle, el inspector daba pautas e indicaciones de cómo manejar el nuevo alcantarillado con tubos de concreto y no de barro, además enseñarles a los obreros a hacer la respectiva.

 
 
Fuente: Archivo personal de José Ignacio Bustamante Saldarriaga
 

conexión; por parte del Municipio y el Comité de Cafeteros en presencia de Carlos Atehortua (representante Departamental de la Federación de Cafeteros), se hizo una donación para que interviniera la mano de obra del barrio en los trabajos, los cuales se pagaban a un centavo (¢ 1) por metro roto.

La Federación de Cafeteros hizo un gran aporte a la comunidad para que dicho Comité Cívico que no tenía personería jurídica, en 1965 se formaría como Junta de Acción Cívico Comunal, organizada y prestando servicios con 67 socios pagando $2 mensuales por el servicio del agua en cada casa.

En mayo de 1968, se le aprobó tener la personería jurídica a la Junta de Acción Comunal de la que se desprendía como comité el Acueducto representado por los señores Alberto Restrepo, Francisco José Muñoz “Faico”, Jairo Ardila, Miguel Jiménez, los cuales comenzaron a funcionar como parte de la Junta de Acción Comunal. La Federación de Cafeteros hizo intervención en los temas de salubridad trayendo al inspector de higiene para dar aportes al buen funcionamiento del alcantarillado y acueducto, ya que el agua bajaba por las casas, donde cada hogar tenía en el solar su alberca de almacenamiento para consumir.

Es muy importante citar que Don Luis Cohollo, propuso el cambio de nombre de la vereda, la cual se llamaba Las Cuchillas por la forma de sus calles en rieles, negativamente algunos vecinos llamaban a nuestros habitantes los cuchilleros, así pues, se decidió designar el nombre de El Vergel que significa “sendero de flores”, ya que la vereda se reconocía por tener sus casas en los balcones opulentas florestas.

Para la construcción del primer tanque, se radico en escrito un pacto con don Jesús Bedoya para que dentro de la jurisdicción de sus tierras se hiciera la construcción, con la condición de que le suministrarán agua a su propiedad; Allí empezó el almacenamiento con una tubería galvanizada de 3 pulgadas y aproximadamente 2.5 kilómetros de distancia, sus herramientas de contención eran algo obsoletas pero llevaban agua hasta la parte más baja del barrio, la mensualidad del servicio de agua era muy barata, la factura de cobro se hacía manual pagando de acuerdo al número de llaves que poseía cada propietario en su casa y se tenía que pagar dos veces al año. Todos los actos del Comité de Acueducto se hacían en conjunto con la Junta de Acción Comunal ya que ésta por tener personería jurídica desde 1967, había incorporado como una comisión al acueducto dentro de su administración.

En los primeros años hubo la necesidad de nombrar un fontanero para limpiar diariamente los bocatomas y tubos de contención. El fontanero manejaba la llave de regulación en la actual entrada al sector de El Pomar, su trabajo empezaba a las 4:00 am limpiando de malezas la bocatoma de la parte alta donde cae la quebrada La Zorra. A las 10:00 se dirigía a cerrar la llave de contención de mitad del barrio, para a las 2:00 pm poder llenar los tanques y suministrar de agua a los de la parte de abajo, o sea a La Manguala. Ya terminando el día, volvía a abrir a las 6:00 pm el servicio de agua a toda la comunidad. Así las cosas, El fontanero se ganaba $50 semanal.

En en el año de 1999 se dio un gran paso cuando se propuso separar estas dos entidades que llevaban unidas 32 años. Se realizaron las asambleas de constitución y elección de personas que conformarían la nueva junta directiva del acueducto; además se sacó por asamblea general lo que se denominó un proyecto para socializar el acueducto y financiar recursos para dejar atrás aquella tubería galvanizada, caduca y de malas condiciones, igual que los tanques de almacenamiento llenos de malezas.

En el 2000 se conformó la Junta Administradora de Acueducto y Alcantarillado El Vergel, con su frase “Hagamos del Vergel un Remanso de Paz” inspirada para superar los conflictos sociales del momento. Se concretó la separación de la Junta de Acción Comunal y posteriormente se obtuvo la personería jurídica: presidente Agustín Gómez, vicepresidente Santiago Figueroa, fiscal Miguel Álvarez, tesorera Marina Hernández, secretario Ignacio Bustamante; este último en el año de 2004 tomo el cargo de presidente y representante legal del Acueducto.

Durante los primeros años, Empresas Públicas De Medellín (EPM) pretendió comprar por 25 millones el agua y las líneas de acueducto y alcantarillado que nos dejaron de herencia nuestros abuelos, negándose la junta a esta idea.

La Junta Administradora de Acueducto y Alcantarillado El Vergel, a fines del 2011 no contaban con agua potable, se le hacía tratamiento, pero no había garantía de ello. En 2012 se da un cambio rotundo en la estructura y administración de la junta. En 2013, con recursos públicos del municipio para cambiar tanques, tubería etc. y con los estudios de laboratorios, le permitieron obtener la certificación de ser agua apta para el consumo humano.

Actualmente el Acueducto El Vergel es patrimonio de la comunidad.

 
 

Antigua planta de Purificación.

 
 

Nueva planta de purificación.